Martes
13 de septiembre/
EL TIRO RAPIDO
Por su importancia hay que insistir en
el tema del ahorro energético.
Toda medida restrictiva, como anunciò en transmisión
grabada el Presidente Leonel Fernández antes de su viaje al
extranjero que reiteramos debió aplazar y que ahora se informa
serà acortado, tiene un sabor desagradable, obliga a ajustes
molestosos en el estilo de vida, crea inconveniencias y genera crìtica,
oposición y rechazo.
Pero hay que entender que ahora mismo, ante el disparo desproporcionado
de los precios de los combustibles que el paìs no puede afrontar
ni soportar de manera indefinida, no existe otra alternativa inmediata
que tratar de ahorrar, reducir el consumo.
Las medidas dispuestas, que pueden ir siendo reajustadas y afinadas
en el camino conforme lo impongan la realidad, sus efectos y los resultados
que cosechen, conllevan una cuota de sacrificio. Disciplinarse
es siempre trabajoso, pero lo cierto es que hasta ahora ninguno de
los crìticos del Plan de Ahorro Gubernamental han aportado opciones
alternativas vàlidas que nos permitan prescindir del mismo o
sustituirlo por otras disposiciones màs efectivas y menos traumáticas.
La realidad que no podemos ignorar es que el paìs no produce
una sola gota de petróleo. Que tenemos que importar cada
barril de crudo. Cada galòn de gasolina y gas oil. Cada
tanque de gas licuado. Y que asì como no producimos ni
el crudo ni sus derivados, generamos una muy limitada cantidad de dólares
como paìs pobre que somos por màs que en muchos aspectos,
nos empeñemos en vivir y derrochar como si fuésemos ricos.
Amargas como son todas las medidas de austeridad, no parece existir
ahora mismo ninguna otra salida para el paìs màs que
apretarnos el cinto y asumir cada sector la cuota de sacrificio que
supone el Plan de Ahorro anunciado. Ahora bien: hay que
repetir hasta el cansancio que el moderado èxito que pueda lograrse
a travès de su cumplimiento y en el que hay que descartar resultados
espectaculares, demanda de dos requisitos esenciales.
El primero, es que el ejemplo nos venga de arriba. Que real y efectivamente
el gobierno envìe señales claras de austeridad. Que el
Plan de Ahorro a nivel oficial, no se convierta en un simple allante. En
un frustratorio acto de fariseìsmo. Que la gente perciba
que los funcionarios estàn en disposición de correr la
misma suerte y afrontar similares sacrificios a los que se reclama
de la ciudadanìa.
Y lo segundo, que al gobierno no le tiemble el pulso para reclamar
el cumplimiento del Plan. Sin excesos pero con firmeza y sin
privilegios ni contemporizaciones partidarias o de otra índole. Sobre
todo, sin tolerar desafíos a su autoridad como ahora mismo acaban
de hacer tres organizaciones de transportistas públicos que
se han declarado en rebeldía y anunciado que no acataràn
la parte de las disposiciones oficiales que afectan sus intereses. Si
eso se tolera, todo el Plan se vendrà abajo y cada quien se
considerarà con derecho a hacer lo que mejor convenga a sus
intereses. Porque aquì, o nos sacrificamos todos o no
se sacrifica nadie.
Dos observaciones finales. La primera es sobre la creación
de un nuevo organismo para el transporte que se sumarà a la
docena que ya existen y cuya proliferación es posiblemente responsable
en buena medida de nuestro caótico sistema de transportación
y de trànsito, cuando desde una óptica lógica
parecerìa que lo màs sensato es fusionar todos esos organismos
en una Secretarìa de Estado (si es por ley) o un Consejo Nacional
(si por decreto) del Transporte, como existe en otros paìses. Y
la otra, una vez màs, por la necesidad a nuestro juicio inaplazable,
de crear una Secretarìa de Estado o Consejo Nacional, según
el caso, de Proyectos y Recursos Energético, que se encargue
de gerenciar un àrea tan vital al tiempo de conocer, evaluar
e impulsar los planes alternativos de desarrollo energético
que nos hagan cada vez menos dependientes del crudo importado.
Estos esperan desde hace muchos años por la acciòn del
Estado. Y no debemos perder màs tiempo en tratar de hacer
uso de ellos, en base a los màs estrictos criterios técnicos
y económicos para traducirlos en energía alternativa,
librándonos de la tiranìa del petróleo, bendito
por sus propiedades al tiempo que maldito por sus precios.
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Miércoles
14 de septiembre/
EL TIRO RAPIDO
El Jefe de la Policìa
Nacional ha informado que en los próximos dias el llamado
Plan de Seguridad Democrática iniciado recientemente a tìtulo
de ensayo, en la barriada de Capotillo, serà llevado a otros
vecindarios de la capital que caen en la categoría de “muy
calientes”.
Específicamente se menciona a Gualey, cuyos residentes se quejan del incremento
de la delincuencia debido a los malhechores que han emigrado de Capotillo debido
al patrullaje policial. Tambièn aparece en el grupo, Las Cañitas
donde el crimen ha resurgido con fuerza luego de años de relativa tranquilidad
gracias a la dedicada labor pacificadora de los sacerdotes Antonio Royo primero,
y luego Domingo Legua. Incluido tambièn Villas Agrícolas,
en que otro cura de combate, el padre José Luis Hernández, lucha
a brazo partido y mano pelada contra el vicio y el delito.
Al parecer, hasta ahora, el Plan de Seguridad Democrática en Capotillo
ha arrojado resultados si no espectaculares, al menos positivos y alentadores. No
quiere decir ni mucho menos, que la delincuencia haya desaparecido en su totalidad
de ese escenario barrial, que de la noche a la mañana, por la sola ruidosa
presencia de las Harley policiales, se haya logrado el milagro de convertirlo
en un beatìfico paraíso de angelical convivencia.
De hecho, no son pocos sus pobladores que aùn estàn dudosos de
que las bandas de malhechores que en buena medida se reporta como emigradas a
Gualey, no regresen a su lugar de origen una vez que la situación se haya “enfriado”,
y una vez reposicionados tomen represalias contra el vecindario por su alegada
colaboración con la Policìa.
Pero a despecho de estos temores que albergan los màs tìmidos y
prudentes, parece obvio que hoy en Capotillo se estàn respirando otros
aires menos contaminados de violencia y delincuencia. Que ya son muchos
los que se atreven a abrir las puertas de sus hogares una vez que ha caìdo
el sol e inclusive a salir a recorrer las calles en horas de la noche con razonables
niveles y sensación de seguridad. Que en fin, se ha originado un
clima de creciente distensión.
Es la misma promesa que se le ofrece a los barrios a los que ahora se extenderà el
Plan. En ellos se pondrà a prueba la capacidad policial para ampliar
su radio de acciòn con los mismos logros que se le atribuyen haber alcanzado
en Capotillo.
Esta confrontación con la realidad es muy importante tomando en cuenta
que la violencia criminal se ha diseminado y està presente prácticamente
en toda la geografía nacional. Y que los delitos de cientos de bandas
de fascineros, grupos criminales y malhechores que actúan por cuenta
propia siguen siendo materia prima diaria de los medios noticiosos con la divulgaciòn
de hechos de características a veces tan espeluznantes que estremecen
de horror y repulsión aùn a los màs insensibles y curtidos
de ànimo.
Son muchos los barrios y comunidades desde los que se levantan y llegan reclamos
angustiados de sus pobladores para que se ponga freno a la proliferación
criminal. Para recobrar su derecho a la convivencia normal. Para que se
hagan prevalecer la autoridad, el orden y la seguridad como garantía de
la paz social.
Y tal insistimos, no es sòlo un reto para el cuerpo uniformado y una prueba
de eficacia para el Plan de Seguridad Democrática sino tema de primerísimo
orden e importancia política dentro de la agenda del presente gobierno.
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Viernes
16 de septiembre/
EL TIRO RAPIDO
Si importante y de agradecer,
independientemente de los evidentes fines protagónicos y políticos perseguidos por Hugo Chàvez, el
reciente acuerdo con Venezuela que nos aligera la carga del pago inmediato
de parte de la factura petrolera, de mucha mayor significación puede
resultar en el tiempo, la oferta de ayuda que nos acaba de ofrecer
el Presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, para el desarrollo
en el paìs de la industria de etanol.
Teniendo como marco la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los
paìses miembros del Sistema de Integración Centroamericana-Brasil,
el mandatario carioca transmitiò su buena disposición
a travès del Canciller Carlos Morales Troncoso, quien representò al
Presidente Leonel Fernández en dicho evento.
Según la información brindada por la Secretarìa
de Estado de Relaciones Exteriores, Brasil nos prestarìa su
colaboración en materia de transferencia tecnológica
y capacitaciòn técnica. De hecho, ya se acaba de
firmar el convenio de colaboración.
En esa misma dirección y tomando como referente operaciones
anteriores realizadas con el gigante sudamericano, pudiera especularse
sobre la posibilidad de lograr asociación y financiamiento con
empresas brasileñas para la producciòn local del etanol,
campo en que la naciòn carioca posee una vasta experiencia y
larguísima tradición.
Salta a la vista, reiteramos, sin necesidad de excesiva ponderación
la enorme importancia de este ofrecimiento.
Entre las fuentes alternativas de sustitución energética,
se han resaltado el potencial y las posibles ventajas del etanol. Se
estima que su aprovechamiento, dentro de un marco de viabilidad técnica
y rentabilidad económica, reportarìa resultados
muy ventajosos.
En primer tèrmino, sacudirnos en medida no despreciable
de la dependencia del petróleo, producto que en tanto
no se identifiquen y puedan explotarse posibles yacimientos locales,
hay que importar en su totalidad, representando desde hace mucho nuestra
principal erogaciòn en divisas y que ha alcanzado precios insostenibles
para nuestras limitadas posibilidades económicas con tendencia
a mantenerse y aùn subir màs.
A diferencia de èste, la materia prima básica del etanol,
la caña de azúcar, sì la producimos aquì y
con razonable eficiencia. La mezcla de etanol con gasolina
nos permitirìa reducir el elevado consumo que requiere nuestro
parque vehicular que ya en nuestro paìs, sobrepasa los
dos millones de unidades entre jipetas, carros privados, ómnibus,
conchos, motores, motocicletas, volteos y camiones, a lo que se agregarìa
una cantidad importante de pequeñas plantas eléctricas
de emergencia para uso domèstico y comercial.
Es precisamente lo que ha venido haciendo Brasil desde hace muchos
años y lo que desde mucho antes tambièn debiéramos
estar haciendo nosotros, si el ser previsores figurase entre las muchas
cualidades que adornan al dominicano.
Otro valor agregado al uso del etanol es que su industrialización
le abrirìa nuevos horizontes de desarrollo, tanto en el
mercado local como de posible exportación, al sector azucarero
dominicano, incrementando su participación en el Producto Interno
Bruto, beneficiando y revitalizando el decaído subsector del
colonato y aumentando su potencial en la creación de puestos
de trabajo.
Durante años, insistimos, permanecimos ociosos, indiferentes,
imprevisores e imprudentes frente a la necesidad y posibilidad de explorar
vìas alternas al consumo de petróleo. Lo que hicimos
en cambio, fue incrementar su consumo de manera cada vez màs
desproporcionada e irresponsable, aumentando nuestra dependencia de
fuentes energéticas foráneas y llegando al punto de asfixia
en que hoy nos encontramos.
Lo pasado ya no tiene remedio. Pero serìa imperdonable
en verdad que a estas alturas y a la luz de las amargas experiencias
que estamos viviendo al presente, dejemos pasar un solo instante y
la menor oportunidad sin buscar vìas alternas de soluciòn
a nuestros requerimientos energéticos, tratando de aprovechar
al máximo el posible uso rentable de todos los recursos que
poseemos o que seamos capaces de desarrollar.
El etanol sin dudas, parece ser una de nuestras posibilidades
de mayor promesa. Y es de esperar que gobierno e inversionistas
privados, nacionales y extranjeros, aúnen sus esfuerzos para
concretar proyectos viables en que el primerofacilite el marco legal
y demàs incentivos y los segundos hagan aporte de los capitales
y la tecnología necesarios, màs ahora tomando en cuenta
el generoso ofrecimiento de Brasil.
No hacerlo asì, insistimos, no tendría ni excusa ni perdón.
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