JULIO/2005
|
|
Semana
25 al 29
|
|
|
|
Lunes
25 de julio/
EL TIRO RAPIDO
No convencen en lo
absoluto los argumentos con que el legislador Radhamès Castro,
intenta justificar la validez del proyecto de ley que permitirìa
la instalación de màquinas tragamonedas en las bancas
de apuestas deportivas, del que es autor.
Pretender darle a su pieza un sentido casi de justicia patriótica, al
corregir el discrimen de la ley que regulò el juego en los casinos prohibiendo
el mismo a los dominicanos, es casi risible.
Ni tampoco concede validez a la pieza el alegato de que el Estado vaya a aumentar
las recaudaciones fiscales por esa vìa, cuando comienza inclusive por
liberar de impuestos la importación de dichas màquinas.
Olvida o pretende que olvidemos, que de por medio prima una circunstancia negativa
mucho mayor que los alegados mayores impuestos que percibirìa el Estado,
fruto de la instalación de los tragamonedas.
Se trata del enorme, inmenso, irreparable perjuicio que provocarìa estimular
y facilitar un vicio empobrecedor en los sectores medios y bajos de la población,
que es donde proliferan las bancas de apuestas.
Esto asì, en un momento en que lo que menos demandan esos segmentos de
poblaciòn son nuevas y mayores formas de afectar su ya bastante debilitada
economía y nuestros excesivamente decantados valores morales.
Penoso en verdad que el autor de este proyecto, no haya encontrado mejores
propósitos a los que dedicar sus afanes legislativos, en vez de proponer
una pieza que es un verdadero adefesio y en la pràctica, arruinarìa
a muchos en beneficio de unos pocos aprovechados.
¿Es que el diputado Castro no se ha enterado de la condición de
autèntica miseria en que hoy viven màs de tres millones de dominicanos?
¿De las alzas desmesuradas en los precios del petróleo y los problemas
que trae aparejados para el paìs y la gente?
¿De los apagones? ¿De la penosa condición de la salud
pùblica? ¿Del tremendo atraso educativo que arrastramos? ¿Del
auge de la droga? ¿Del incremento de la criminalidad y la falta de seguridad
ciudadana?
¿De las presiones del Fondo Monetario? ¿De las discusiones para
tratar de consensuar un proyecto viable de Reforma Fiscal
¿De la indefensiòn y riesgo de quiebra en que la firma precipitada
del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Centroamérica,
dejarìa a la gran mayorìa del sector agropecuario y una buena parte
de nuestro sector industrial, con el consiguiente aumento del desempleo?
Y, frente a èstos y muchos otros retos...¿lo ùnico que se
le ocurriò al legislador Castro fue presentar este infortunado proyecto?
¿Acaso piensa convencernos de que la proliferación de estas màquinas,
verdaderas ladronas de un solo brazo, son la fòrmula màgica para
ayudarnos a resolver alguna de esas situaciones?
¿Es que nos cree tan tontos como para hacernos creer que si el cuerpo
de orden pùblico no ha sido capaz de desmontar las bandas y el narcotráfico
barriales, està en capacidad de controlar que los menores no usen los
tragamonedas?
Ingenuos y tolerantes en demasía hemos sido y somos.
Pero no tanto, por favor.
Es de esperar que el Senado rechace este adefesio con la misma inexplicable
y apresurada diligencia con que fue aprobado en la Càmara donde nunca
debió siquiera haber sido incluido en agenda, como ya lo han hecho, en
enérgica condena, las voces màs sensatas de nuestra sociedad.
(volver
arriba)
|
|
Martes
26 de julio/
EL TIRO RAPIDO
A comienzos de semana
tratamos el tema de pasada. Pero la sangrìa continua
y creciente que representa es de tal magnitud que amerita volver
sobre el mismo una y otra vez.
A todos nos conturba el ànimo y angustia el corazón las noticias
de diarios hechos de violencia criminal. Del ser humano que pierde la vida a
manos de un asaltante. Del comerciante que es asesinado para robarle la caja
con el efectivo del dìa. Del motoconchista ultimado para apropiarse de
su modesto vehículo. De la anciana en cuya residencia penetra un desalmado
para despojarla de sus pertenencias y a quien le dan muerte después de
ser sádicamente torturada. De la joven que es violada y a la que el estuprador
no vacila en quitarle la existencia para evitar denuncie la miserable acciòn.
O del adolescente y el menor idos tempranamente a causa de una bala perdida o
el duelo a tiros entre bandas rivales.
Son todos en verdad hechos penosos, horrendos. Que hielan la sangre y despiertan
casi siempre justificada ira y afàn de justicia.
Pero la cantidad de vidas que se pierden como consecuencia de estas acciones
delictivas, òigase bien, no guardan comparación con la cifra de
vìctimas que provocan los accidentes de trànsito, primera causa
de muertes violentas en el paìs.
Los reportes oficiales dan cuenta de màs de 2 mil 500 en tan solo los
seis primeros meses del año. Con esta proyección el año
actual debe cerrar con un registro superior a 5 mil, es decir un promedio
de màs de 13 por dìa.
Sin embargo, paradójicamente a nadie parece importarle ni le quita el
sueño, salvo a los familiares de las vìctimas. Tal parece que nos
hemos resignado a aceptar esta situaciòn como un hecho inexorable, que
la hemos incorporado como un ingrediente màs de nuestra cotidianidad.
Las razonas de esta sangrìa, a las que debemos sumar una cantidad posiblemente
mayor de lesionados, muchos de ellos de manera permanente e inhabilitante, son
variadas pero tienen un comùn denominador: irresponsabilidad.
Irresponsable el otorgar licencias de conducir sin una previa e indispensable
evaluación psiquiàtrica del solicitante.
Irresponsable el permitir la circulación de carros que son verdadera chatarra,
peligrosa y contaminante.
Irresponsable el carecer de una verdadera política que regule el transporte
y el tràfico de vehículos.
Irresponsable la forma medalaganaria de manejo vehicular, violatoria de
las màs elementales normas, por parte de conductores privados y públicos,
de ómnibus, conchos, motoconchos, motores, camiones y patanas, en muchas
ocasiones drogados o pasados de tragos, y tambièn de peatones que pecan
de temerarios.
Irresponsable la propia autoridad que no hace el menor esfuerzo por corregir
esta situación.
Pero irresponsable tambièn el pleno de nuestra sociedad que da la espalda
y se muestra indiferente ante el problema como si no fuese ella la que pone los
muertos, los heridos y los inválidos.
Ante tal suma de irresponsabilidades, no queda al final màs remedio que
encomendarse a Dios, La Altagracia y todos los santos antes de salir cada dìa
a las vìas pùblicas pidiendo no ser atropellado por uno de los
tantos irresponsables, locos del volante, cuya licencia de conducir parece ser
en realidad una licencia para matar en lo que a fin de cuentas, es un acciòn
criminal como cualquier otra.
(volver
arriba)
|
|
Miércoles
27 de julio/
EL TIRO RAPIDO
(volver
arriba)
|
|
Jueves
28 de julio/ EL TIRO RAPIDO
Casi
de victoria pìrrica para el Presidente George Bush puede calificarse
la aprobación ayer del Tratado de Libre Comercio con Centroamérica
y Repùblica Dominicana, en la Càmara de Representantes
del poderoso vecino.
Pese al intenso cabildeo del gobierno norteamericano durante todas
las semanas previas, y a la intervenciòn directa del propio
mandatario norteamericano que, en una acciòn inusual, hizo acto
de presencia en la sede congresional para presionar la ratificación
del Tratado, esto apenas se logrò por la mínima diferencia
de apenas dos votos. La cerrada votación concluyò 217
a 215.
Un hecho significativo es que 15 representantes demócratas desoyeron
las recomendaciones de su partido opuesto a la aprobación del
acuerdo, para apoyar el mismo. En tanto, paradójicamente,
24 legisladores republicanos, la misma agrupación a la que pertenece
el señor Bush y lo llevò al poder, se rebelaron contra
la línea partidaria para rechazarlo.
Ayer era sabido y objeto de extendidos comentarios en Washington, que
el Presidente Bush logrò torcerle el brazo a varios de los legisladores
demócratas opuestos en principio al Tratado, a cambio de dàdivas
y concesiones que les ayuden a lograr su reelecciòn.
Para el Ejecutivo norteamericano, la ratificación del mismo,
aùn fuese en la forma tan precaria en que pudo conseguirlo,
era una cuestión de primerísima importancia. Ello,
no tanto por el Tratado en sì mismo, ya que el intercambio comercial
de su nación, la màs poderosa del mundo, con los pequeños
paìses centroamericanos y nuestra porciòn isleña,
es de un monto global de tan solo 32 mil millones de dólares.
De por medio, habìa un interés mayor tanto econòmico
como político.
Lo primero, porque los Estados Unidos arrastran un enorme déficit
en su balanza comercial, que estàn tratando de eliminar o al
menos acortar vìa acuerdos bilaterales y regionales. En
esa dirección, Bush tiene ya en carpeta algunos de mucha mayor
significación que el DR-CAFTA. Como es lógico, la no
ratificación congresional de èste hubiera debilitado,
si no frustrado, esta política de equilibrio comercial.
Pero por otra parte, ya en el plano político, su figura hubiese
quedado muy maltrecha en un momento en que precisamente su prestigio
ha ido declinando de manera muy significativa, tal como demuestran
los últimos sondeos de opinión llevados a cabo entre
el pueblo norteamericano.
Ahora bien: desde nuestra óptica, la aprobación de un
Tratado al cual se nos condujo de manera irresponsable, mal y
precipitadamente negociado, para el que no estàbamos ni informados
ni mucho menos preparados, conllevarà previsibles consecuencias
negativas.
Esto asì, en particular, para los sectores productivos
nacionales a los que les resultarà imposible competir y sobrevivir
bajo sus presentes condiciones de inferioridad con la consiguiente
amenaza de quiebra y desempleo, tanto como para el propio Estado que
verà mermados sus ingresos de manera muy significativa.
Enfrentar esa realidad con espíritu nacionalista y al margen
de ventajismos mezquinos, es la tarea que tenemos por delante.
Porque lo que està en juego es el futuro de la nación,
y por extensión el destino de sus hijos.
(volver
arriba)
|
|
Viernes
29 de julio/
EL TIRO RAPIDO
Quienes nos metieron
de cabeza y a la carrera en el bendito Tratado de Libre Comercio
con los Estados Unidos y Centroamérica, posiblemente actuaron
de la mejor buena fè. Pero con toda seguridad que no
midieron previamente las consecuencias que pudiera traernos la forma
precipitada en que aceptaron, màs que acordaron, el mismo, y
su posterior firma en Washington, a bombos y platillos.
Veamos.
Ahora mismo, el gobierno y los sectores productivos tienen que estarse rompiendo
la cabeza para tratar de consensuar, cosa bastante difícil, un proyecto
de Reforma Fiscal que al final, en el fondo, es muy posible que no satisfaga
a nadie.
El caso es que ambos, gobierno y productores, van a resultar tremendamente afectados
por el tan traído y llevado tratado, ratificado por la Càmara de
Representantes de los Estados Unidos bajo la especial y directa intervención
y presiòn del Presidente Bush, quien a duras penas obtuvo su propósito
por apenas 2 votos de ventaja.
Esto asì porque el Estado Dominicano, obligado a la eliminación
de aranceles con los paìses del Tratado y al desmonte de la Comisión
Cambiaria, va a perder màs de 30 mil millones de pesos de sus ingresos
estimados a partir del momento en que entre el vigencia el mismo.
Esto se espera que ocurra para el 1º. de Enero del próximo año,
si la presión desmedida y encuerada del Embajador Hans Hertell,
amenazas por aquì y promesas por allà, consigue vencer la
resistencia del Congreso a ratificarlo sin màs dilación.
Pero tambièn ocurre que los sectores productivos nacionales se encuentran
en situación de franca desventaja frente a sus competidores centroamericanos
y norteamericanos, debido en el primer caso a que pagan tres veces màs
impuestos que aquellos, y en el segundo, a los enormes subsidios que otorga el
gobierno de los Estados Unidos, a sus agricultores y
ganaderos.
Para reducir esa desventaja competitiva, tanto los industriales como los agropecuarios
han venido reclamando la despenalizaciòn fiscal y otras medidas complementarias. Esto
supondrà mayores reducciones en los ingresos fiscales.
La validez de las posiciones asumidas los productores criollos ha sido acogida
por quien, en la realidad, puede considerarse la segunda figura del gobierno
y la màs dominante dentro del partido oficial. Se trata de
Danilo Medina.
Poseedor sin dudas de una de las mentes políticas mejor estructuradas
con que cuenta el paìs, Medina ha declarado que es de prioritario
interés para el gobierno y la economía garantizar la competitividad
de los sectores productivos. Y, por consiguiente, que si no en su totalidad,
sì serà preciso que el gobierno acceda a concederles una buena
parte de sus demandas.
Como por otra parte, el gobierno en buena lógica no quiere ni puede por
razones de tranquilidad social y conveniencia política, afectar
a los sectores medios y bajos de la población que forman el grueso de
la masa electoral, y tomando en cuenta que cada grupo opinante quiere sacudirse
la responsabilidad de soportar nuevas cargas fiscales, en estas condiciones ¿què fòrmula
real o màgica existe para evitar que el gobierno pueda compensar
su pèrdida de ingresos, los sectores productivos resulten despenalizados para
que puedan competir, y la calidad de vida de la gente –los
votantes en las próximas elecciones del 16 de Mayo-- no se deteriore aùn
màs?
Si algún amigo tiene la respuesta a este acertijo, le harìa un
gran servicio al paìs aportándola.
Mientras tanto, a quienes intentar lograr consenso sobre la Reforma Fiscal, la
mejor de las suertes...porque de la de ellos depende la de todos.
(volver
arriba)
|
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |