Lunes
7 de marzo/
EL TIRO RAPIDO
El doctor
Reinaldo Pared Pérez, Secretario General del PLD, acaba de
declarar que si el gobierno no enfrenta la corrupción, esa
agrupaciòn no tendrà nada que buscar en las elecciones
municipales y congresionales del 2006, y posteriormente las nacionales
del 2008 porque habrà de recibir un rotundo rechazo en las
urnas.
Pared Pérez recuerda que el electorado votò mayoritariamente
a favor de la candidatura del hoy Presidente Leonel Fernández en el
entendido de que iba a enderezar la economía y a someter a la justicia
a los presuntos corruptos. Muchos de èstos son señalados
por el índice de la opinión pùblica sobre la base de los
escàndalos en que se han visto involucrados y de la ostentación
que han hecho no pocos de un inusitado bienestar, de un derroche de riquezas
que carecen de la màs mínima justificación.
El dirigente peledeìsta sostiene que durante la pasada Administración
hubo lo que califica una “cacerìa de brujas” contra el propio
Presidente Fernández y ex funcionarios de su anterior gobierno, con
la finalidad de desacreditar a esa parcela y dejarla invalidada políticamente.
Aboga porque ahora sea debidamente instrumentado cada expediente de corrupción
para someterlo a la Justicia. De esta forma, agrega, se estarìa
dando respuesta a una de las màs definidas expectativas del electorado
que llevò al doctor Fernández y al PLD al poder en los pasados
comicios.
Es una verdad de a puño que la corrupción sostenida, rampante,
grosera, impune, tanto en el sector pùblico como privado, ha sido
y es la principal causa de los males que aquejan al paìs. De la
pobreza que es compañera diaria en la vida de casi la mitad del pueblo
dominicano.
No se trata ciertamente de un mal de nuevo cuño. Es por el contrario,
una pesada carga que hemos venido arrastrando a lo largo de los años. Pero
en justicia y sin caer en parcialidades partidarias ajenas a TELEDEBATE, hay
que admitir que tanto la corrupción como el derroche alegre de los fondos
públicos alcanzò sus niveles màs escandalosos durante
la pasada administración, en particular sus dos años finales.
¿ Còmo es posible que con los ingresos fiscales màs altos
en la historia del paìs durante la pasada gestión, hoy tengamos
un millòn màs de dominicanos viviendo por debajo del lìmite
de la pobreza?
¿ Còmo, que habiendo duplicado la deuda externa y triplicado
la interna, dejado el paìs comprometido hasta la coronilla, empobrecido
y obligado a firmar con el FMI un acuerdo oneroso, opresivo, una verdadera camisa
de fuerza, se disparasen la prima del dólar y la inflación,
aumentase el desempleo, casi desapareciese la clase media y descendiera la calidad
de vida general a nivel de la suela de los zapatos?
¿Adònde fueron a parar todos esos cuartos? ¿Dònde
se escondieron los mil 100 millones de dólares de los bonos soberanos? ¿Dònde
los prèstamos onerosos fruto de una alegre e irresponsable política
económica dictada por quienes sostenìan que el paìs no habìa
agotado su capacidad de endeudamiento?
Sin excluir ni excusar la necesidad de airear y llevar hasta sus ùltimas
consecuencias todos y cada uno de los expedientes que duermen en el DEPRECO,
hay que señalar que la pasada gestión dejò una cola bien
larga, tanto que concitò el vigoroso rechazo electoral que registrò el
fracasado proyecto reeleccionista el pasado 16 de Agosto?
Todos esos actos de posible corrupción, todos los escàndalos
que han ido aflorando desde el uso indebido de carros robados y recuperados
por la Policía Nacional, hasta el del Plan RENOVE, las tierras del CEA,
los invernaderos, los vehículos desaparecidos de la OMSA, la recompra
de acciones de las quebradas Edenorte y Edesur, todos y cada uno tienen que
ser debidamente investigados, instrumentados y sometidos.
El doctor Leonel Fernández ha dado seguridades de que no habrà “vacas
sagradas” ni “tolerancia” en la lucha contra la corrupción. En
igual sentido se ha pronunciado el Procurador General de la Repùblica.
Pero ahora mismo no es èsa la percepción que tiene la gente.
El sentimiento prevaleciente y creciente es que el tema ha ido quedando relegado
a un segundo plano, ha perdido fuerza e interés, que està siendo
objeto de negociaciones políticas encaminadas a facilitar la gobernabilidad.
Es muy probable que esto ùltimo sea cierto, aùn resulte de una
especie de entendido tácito màs que de acuerdo expreso.
Pero si el gobierno no envía señales claras, contundentes, creìbles
de que la lucha contra la corrupción no ha perdido espacio en su agenda,
si no somete a la justicia todos y cada uno de los expedientes por presunta
corrupción sin apañamientos, tapaderas ni privilegios no sòlo
como dice Paret Pérez el partido de gobierno no tendría nada
que buscar en las elecciones del 2006 y en las del 2008. Màs que eso:
se estarìa llevando la paciencia y tolerancia de este sufrido pueblo
hasta sus lìmites de agotamiento y frustración.
¡Y ay. de un Estado a cuyo pueblo se le agoten la paciencia y la tolerancia!
(volver
arriba)
|
Martes
8 de
marzo/
EL TIRO RAPIDO
Cuando
se destapó el caso Quirino advertimos que una operación
de drogas de la magnitud que se le atribuye al ex capitán,
a quien la DEA identifica con el sugestivo apelativo de El Don”,
exige una estructura mucho más amplia, compleja y poderosa
que el reducido grupo de implicados enviado a prisión.
Dijimos también que, a nuestro juicio, era más que probable que
en dentro de esa estructura, Quirino Paulino, si en definitiva se confirma
su culpabilidad ante los tribunales, no fuese la figura principal. Que
en su mismo nivel habría otros y superior a él, debía
encontrarse el verdadero cabecilla de esta red internacional a la que se atribuye
haber traficado hacia los Estados Unidos nada menos que veinte toneladas de
cocaína. Su valor estimado pudiera estar en las calles entre los
500 y 600 millones de dólares con un equivalente en pesos, al cambio
de 30 por uno, de entre 15 mil y 16 mil millones de pesos.
Las propias autoridades locales han revelado que los casi mil 400 kilos de
cocaína ocupados al momento de la detención de Quirino, era apenas
el remanente de un embarque mayor. También informaron que con
anterioridad se habían producido al menos otros once despachos de droga
por parte de este mismo grupo.
A Quirino lo deportaron prácticamente “al vapor”. Las
autoridades norteamericanas fueron muy diligentes en reclamarlo. El mismo embajador
Hertell, con su habitual estilo diplomático que con frecuencia
traspasa los límites del ingerencismo, lo hizo saber en varias oportunidades. Su
insistencia sirvió de excusa para que algunos objetasen el fallo de
la Suprema autorizando el envío de Paulino a los Estados Unidos,
calificándolo de acto de sumisión violatorio de la soberanía.
Otros, en cambio, lo aplaudieron alegando que nuestras autoridades no están
en capacidad de llevar este caso hasta sus últimas consecuencias, ni
nuestros tribunales de juzgarlo en toda su dimensión.
Al margen de estas consideraciones, los sucesos ocurridos a partir del sometimiento
de Paulino a un tribunal federal de Nueva York, donde enfrenta cinco cargos
graves que pudieran condenarlo a prisión de por vida, van confirmando
cuanto habíamos señalado y comentado.
El apresamiento de Luis Eduardo Rodríguez Cordero, conocido por los
apelativos de “El Príncipe” y “El –Verdugo”,
desplaza hacia este personaje, que se señala había eludido la
persecución del DEA por espacio de diez años, el liderazgo de
esta red de narcotráfico. Adicionalmente, la prensa matutina reseña
que la DEA ha sometido un listado de otros 20 posibles implicados, entre los
cuales aparecen algunos dominicanos.
Llama la atención de que en tanto allá, en pocos días
a partir del envío de Paulino, se han profundizado las investigaciones
para ir identificando sus diversas ramificaciones, aquí todavía,
semanas después de haberse aireado el caso, estamos dando vueltas y
más vueltas para simplemente tratar de establecer, sin resultados hasta
ahora, cómo Quirino entró a la guardia y llegó a capitán. Y
cómo también, pudo conseguir que le entregasen o lo vendiesen
un costoso helicóptero que supuestamente debía encontrarse cautivo
de un fallo judicial en el caso Baninter. Un laborioso ejercicio de la
fiscalía que día tras día, nos rememora el famoso pasaje
bíblico del pretor romano Poncio Pilatos lavando sus manos para eximirse
de culpa en la condena y crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo.
A meses de haberse establecido el caso Quirino, la ciudadanía continúa
esperando que se den a conocer los nombres de todos los posibles implicados. De
los elementos influyentes en el campo político, económico y social
indispensables para viabilizar esta clase de operación.
En los mecanismos de lavado y pago del precio original de la droga, seguramente
a los carteles colombianos que emplean Haití y la República Dominicana
como corredores para hacerla llegar a los mercados de Estados Unidos y Europa,
y en la alegada zona franca a través de la cual se realizarían
tales envíos.
Pero en todo este tiempo la realidad preocupante y en gran medida frustrante,
es que el único resultado visible de las investigaciones a nivel local,
es un pequeño grupo de apresados de poca o ninguna monta, a saber: un
ex jefe de la cárcel de Azua, un chofer y un cambista.
La interrogante que queda suspendida en el tiempo es si deberemos pasar por
la vergüenza, el descrédito y la suspicacia de que sean autoridades
norteamericanas las que nos tengan que señalar en este caso, las complicidades
locales que da la impresión somos incapaces de identificar, apresar
y juzgar por nuestra propia cuenta.
(volver
arriba)
|
Jueves
10 de
marzo/
EL TIRO RAPIDO
El Presidente Leonel Fernández anunciò en España
haber recibido ofertas de financiamiento de inversionistas privados
por 300 millones de dólares para la realización de diversos
proyectos. Entre estos proyectos, figura la construcción
de distintas obras de infraestructura carcelaria que sentarìan
la base física de un plan de Reforma Penitenciaria.
Por espacio de varias décadas se ha venido planteando la necesidad
de modificar sustancialmente el obsoleto e inhumano sistema de prisiones
existente en el paìs. Prisiones a las que bien pudieran
aplicarse el tìtulo de Sepulcros de Hombres Vivos, con el cual
el genial novelista ruso Fiodor Dostoiewski recogió con pluma
maestra, sus propias experiencias como reo de los horrores del cautiverio
en Siberia, en la ya remota època de los zares.
A lo largo de todo ese tiempo, se han aireado algunos proyectos de
Reforma Carcelaria. Y para su ejecución se han integrado comisiones
en las que figurado los nombres de algunos ciudadanos prestantes, como
el Cardenal Lòpez Rodríguez y el desaparecido director
del Listìn Diario y maestro de periodistas, Rafael Herrera. Pero
tales proyectos se quedaron en unos casos en el papel, y en otros,
se vieron reducidos a efímeros ensayos de muy tìmidos
y frustrantes resultados.
Como consecuencia de ello, hemos venido arrastrando, manteniendo y
tolerando en todos estos años un sistema penitenciario que es
motivo de bochorno para el paìs, ante la desidia de las autoridades
y la casi total indiferencia de la sociedad. Esa
inercia, ese discurrir año tràs año de esta situación
sin solución de continuidad, sòlo se ha visto alterada
de manera muy episódica y muy de tarde en tarde, cuando suceden
hechos trágicos cuya magnitud los convierte en noticias de primera
plana.
Pero salvo èstos, repetimos, muy efímeros momentos, hemos
estado dando la espalda a la penosa, vergonzosa condición de
nuestras càrceles, las mismas que Cervantes, el inmortal autor
del Quijote, calificò por propia experiencia, con extrema generosidad,
como asiento de todas las incomodidades.
Ciertamente lo ha sido y sigue siendo en nuestro caso. Pero como
espacio permanente de los màs inconcebibles atropellos físicos
y morales, abusos sexuales, extorsión, drogas, bebidas
alcohólicas, prostituciòn, guerra de bandas,en ocasiones
con armas de fuego, y hasta de ejecuciones por encargo. En
fin, la suma de las mayores infamias e infortunios de los que, casi
siempre, han sido cómplices las propias autoridades encargadas
de su custodia.
Ha resultado preciso la tragedia de Higuey, que ya ha costado 135 vidas,
de esos cuerpos calcinados, amontonados y entrelazados unos con otros
en una espeluznante danza de muerte, cuyas escenas de horror
han dado la vuelta al mundo ofreciendo la imagen del paìs que
no queremos ser, para que la Reforma Carcelaria se convierta en
tema ahora de trágica prioridad, en la agenda del gobierno.
Vale en este caso repetir aquello de “mejor tarde que nunca”.
Pero penoso, profundamente doloroso que sea sobre un montòn
de cadáveres, la mayorìa de ellos de reclusos pendientes
de ser juzgados, para que nos decidamos a poner en marcha el tan esperado
y necesario proceso de reforma de nuestras càrceles.
La esperanza de hoy, como acostumbraba a editorializar el desaparecido
maestro de periodistas Germàn Ornes en El Caribe, es que en
esta oportunidad la Reforma culmine siendo una realidad. Que
humanice y modernice el sistema para que nuestras càrceles dejen
de ser cementerios de seres vivos, escenario y compendio de todas las
miserias para tratarlas de convertir en verdaderos instrumentos
de posible rehabilitación. Que tal debe ser el objetivo
primario de todo verdadero régimen penitenciario.
(volver
arriba)
|