

El pueblo de San Sebastián de las Vegas del Pepino fue erigido como Municipio por Decreto Real a mediados de 1752, sin embargo, no fue sino hasta 1759 que se fundó la primera Iglesia católica, siendo el primer párroco el P. José Feliciano González, quien comenzó a ejercer su cargo como tal en el año 1763. A su llegada, se dedicó a poner en orden los registros de bautismos, matrimonios, confirmaciones y defunciones.
Los
días 13 y 14 de diciembre del año 1763, recibieron el sacramento de la
Confirmación por primera vez, en la Parroquia del Pepino, 87 personas.
Debido
al mal estado de la primera Iglesia, previo consentimiento del Vice Real Patronato
y con la autorización del Contador de Fábricas de Iglesia, se comenzó la
construcción de una segunda Iglesia en el año 1833, quedando terminada en el
año 1835. Era de mampostería, madera y tejas, con dos torres. Esta Iglesia
sufrió graves daños por la descarga eléctrica de un rayo el 25 de agosto de
1851, haciéndose necesaria la construcción de una tercera y hasta hoy,
definitiva Iglesia, que quedó terminada en el año 1897, bajo la dirección del
maestro de obras Don Jaime Puig, mallorquín.
A
lo largo de dos siglos, la Parroquia ha sido atendida por el clero secular. Perteneció
a las diócesis de San Juan, Ponce, Arecibo y a partir del 30 de abril de 1976,
pasó a formar parte de la nueva Diócesis de Mayagüez.
Desde el 1 de octubre de 1966 y a petición del entonces Obispo de
Arecibo, Monseñor Alfredo Méndez, los Religiosos Pasionistas se hicieron cargo
de la Parroquia.
La
Parroquia cuenta hoy con una cómoda casa parroquial, oficina y un amplio salón
para reuniones.
El
altar mayor de la Iglesia fue restaurado conforme a las normas de la renovación
litúrgica por iniciativa de la Srta. Helga Franco y la Sra. María Luisa
Caballero. Contribuyeron a la realización de esta obra un buen número de
pepinianos ausentes, bajo el asesoramiento del escultor español Compostela.