En el año 1175 se dio inicio a la construcción del templo parroquial y el 21 de marzo de 1780, se llevó a cabo su fundación siendo obispo D. Fr. Manuel Jiménez Pérez.  El primer párroco en propiedad fue Don Andrés Ricardo Martínez para el año 1783-1817.

En 1852 el obispo Don Gil Esteve y Tomás llegó acompañado por Fray Pablo Benigno Carrión de Málaga en su visita pastoral. Este último le sucedió como Obispo de la Diócesis.

A principios del Siglo XX el clero puertorriqueño era casi inexistente por lo cual comienza la llegada de Ordenes Norteamericanas. El Mons. Jaime Blenk fue el primer obispo norteamericano en Puerto Rico que visitó esta localidad en marzo de 1904. Su sucesor fue el Mons. Guillermo Jones en el 1907. Para esta fecha el párroco era el Pbro. D. Longino Tovar. En marzo de 1912-40 la orden de los Agustinos se hacen cargo de la parroquia. Su labor espiritual marcó el crecimiento religioso del pueblo aguadillano. La catequesis era mayormente impartida por los sacerdotes entre los cuales se destacaron el Padre Juan de Gorostiza y el Padre Arsenio Fernández. En 1927-49 las Hermanas de la Santísima Trinidad llegan y se encargan de impartir la catequesis. Como parte de su labor establecieron un "kindergarden".

Para el 1940-1998 la Orden del Santísimo Redentor se encargó de la Parroquia, siendo su primer párroco el Rev. Jaime E. Mc Manus. Los Padres Redentoristas contaron con la ayuda del Instituto Secular de Misioneros Seglares Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, el cual era dirigido por el Padre Valentín. En 1947-77 las Hermanas Dominicas brindaron su ayuda a la Parroquia.

En el 1976 surge otro momento importantísimo en el aspecto religioso aguadillano, al establecerse la Diócesis de Mayagüez bajo la tutela del Excelentísimo Monseñor Ulises Casiano Vargas. De esta forma la parroquia se deslinda de la Diócesis de Arecibo para atender mas de cerca las necesidades espirituales del pueblo aguadillano.  El 12 de marzo de 1977 se recibe la primera visita pastoral del Mons. Ulises Casiano Vargas, las cuales se han extendido hasta el presente.  Posteriormente,  llegaron las Hermanas Salesianas inspiradas en la obra del Padre Juan Bosco de trabajar con los niños y la juventud. Luego llegaron las Hermanas de Calcuta para trabajar por los pobres y necesitados. El 12 de agosto de 1998, luego de 38 años de labor evangélica, la Orden Redentorista se despidió de esta parroquia por carecer de suficientes sacerdotes en la Isla, por falta de nuevas vocaciones sacerdotales y por ser una orden de carácter misionero. De esta forma se lleva la transici6n pasando la Parroquia al clero diocesano bajo la tutela del actual obispo Monseñor Ulises Casiano Vargas.

Monseñor Ulises Casiano Vargas designó como Párroco al Rev. P. Ángel Méndez y como Vicario Parroquial al Rev. P. Urian Pérez. Apenas llevan dos años de labor apost6lica, pero su entrega y Laboriosidad van dejando una huella que va formando parte no solo en nuestra historia, sino en nuestros corazones.

En lo referente al templo parroquial podemos observar que es el único ejemplo existente de un ábside cubierto con bóveda de aristas y no con una cúpula o bóveda de medio cañón. En el 1970 el Instituto de Cultura Puertorriqueña, concedió el permiso para su reconstrucción. Con la remodelación se suprimieron los altares existentes, pero aun se conservan varias de las imágenes, entre las cuales podemos mencionar: la Dolorosa, el Nazareno, la Virgen del Carmen, San José, Virgen de la Victoria y San Carlos Borromeo.