

En
1841 comenzó a construirse, de mampostería, en la cima de la colinilla que
domina la plaza, o sea, en el lugar donde está ubicada hoy, la actual iglesia.
La Parroquia se inauguró con gran solemnidad religiosa, y hubo vísperas y misa
cantada por tres sacerdotes, repique de campanas y músicas que alegraban al
pueblo. Su primer párroco fue Don Manuel Martínez y Zepeda. La fecha de la
efemérides de la fundación de la parroquia corresponde al día de Año Nuevo
de 1775.
La
nueva Iglesia se consagró en septiembre 8 de 1851, aniversario de la patrona
del pueblo, con gran alborozo y ruidosas fiestas religiosas y profanas, que
duraron varios días. La Parroquia se erigió bajo al advocación de la Virgen
de la Monserrate y San Juan Nepomuceno.”
A
través de los años, dicha estructura sufrió varios cambios. “En 1910 la
iglesia se encontraba sumamente deteriorada, con los cimientos socabados más de
60 cms., grandes goteras, el pavimento con muchos desperfectos y el atrio casi
destruido. Fue reconstruida con limosnas colectadas por el misionero Don Matías
Usero Torrente.”
En
1989, luego de más de 10 años de lucha, el Instituto de Cultura aprobó la
remodelación y ampliación de la Iglesia, devolviéndole a esta su fachada
original, que se encontró en los archivos del Instituto. A un costo de $700,000
aproximadamente, gracias a la ayuda de todo un pueblo y bajo la protección de
nuestra Madre y Reina, el viernes 29 de junio del 1990, fue abierta y bendecida
nuestra hermosa Iglesia por nuestro Padre y Pastor, S.E.R. Mons. Ulises Casiano
Vargas, en una emotiva y concurrida Misa y fiesta de todo un pueblo desbordante
de agradecimiento al Señor y a Nuestra Señora de la Monserrate.
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Tomado de la Reseña Histórica sobre la Fundación y Crecimiento del
Municipio de Moca, por Eduardo Neuman Y Gandía, Doctoren Pedagogía.
La
Parroquia Nuestra Señora de la Monserrate es una de las parroquias más
fervorosas de nuestra Diócesis, sirve a una población de 35,000 habitantes
aproximadamente.
Han
sido muchos abnegados y ejemplares sacerdotes los que han regado la semilla,
entre ellos, el Padre Domingo Cembranos, Mons. Torres, Mons. Háctor Ortíz,
Mons. Enrique Hernández, Padre Francisco Cardona, Padre Guido Boggero, Padre
Miguel Jericó.
Por
los últimos diecisiete años, el Reverendo Padre Santiago Rivera Allende ha
estado guiando a esta porción del Pueblo de Dios como su Párroco, con la ayuda
valiosa y eficaz de sus vicarios, el Reverendo Padre David Pérez y el Reverendo
Padre Orlando Rosas, atendiendo a sus dieciocho capillas (18) y celebrando
veintidós (22) misas los fines de semana. Contamos con la gran colaboración de
dos Diáconos Permanentes, los Reverendos Norberto Pérez y Germán Colón y la
ayuda del sacerdote retirado, Rvdo. P. Juan Bautista Morales.
Además
de la cooperación desinteresada de treinta y cinco (35) Ministros
Extraordinarios de la Comunión y sobre 200 catequistas.